La planta de alimentos, considerada la más grande de Unilever en América Latina y una de las tres más importantes de la compañía a nivel global, celebra 60 años impulsando manufactura e innovación alimentaria en México. La planta se ha consolidado como un referente en sustentabilidad, alcanzando cero residuos a relleno sanitario y el menor consumo de agua de la compañía en la región
Unilever de México conmemora el 60 aniversario de su planta Lerma en el Estado de México, una operación que ha acompañado la evolución de la industria alimentaria del país y que hoy se consolida como un referente de manufactura, innovación y sustentabilidad para la región.
Fundada en 1966, la planta inició operaciones con la producción de los tradicionales cubos Knorr. Lo que comenzó como una línea enfocada en un solo producto fue creciendo junto con los hábitos y necesidades de los consumidores, ampliando su capacidad, incorporando nuevas tecnologías y expandiendo su portafolio hacia categorías como sopas y otros productos como los atoles y féculas de Maizena.
Hoy en día, su operación es una de las más relevantes de Unilever a nivel mundial. Desde Lerma se producen más de 250 productos que llegan a México, Estados Unidos, el Caribe, Centroamérica y Sudamérica. La planta supera las 100 mil toneladas de producción anual y elabora más de 11 mil cubos Knorr por minuto, un producto que continúa ocupando un lugar especial en la cocina mexicana con presencia en 9 de cada 10 hogares.
«Durante 60 años, la planta de Lerma ha sido ejemplo del talento, la capacidad de innovación y el compromiso de nuestros equipos. Este aniversario reconoce el trabajo de generaciones de colaboradores que han contribuido a construir una operación de clase mundial, con una visión de crecimiento responsable», señala Carolina Cardoso, VP de Supply Chain para Alimentos LATAM en Unilever de México.
Su desarrollo también ha estado acompañado por un enfoque constante en la eficiencia y el uso responsable de los recursos. Gracias a la incorporación de nuevas tecnologías y procesos, la planta se ha convertido en un referente de sustentabilidad dentro de Unilever, destacando por registrar el menor consumo de agua de la compañía en América Latina.
Más allá de su operación, Lerma genera un impacto significativo en el Estado de México. Con más de 5,600 empleos directos e indirectos, contribuye al fortalecimiento de las cadenas de valor locales y al desarrollo económico de las comunidades cercanas.
Al cumplir seis décadas de historia, la planta celebra el legado de las generaciones de colaboradores que han impulsado su evolución, reconociendo el talento, la dedicación y la visión que han permitido construir una historia de impacto para la industria alimentaria, las comunidades y millones de hogares.
