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Se van a llevar una lanota los presidentes de los órganos de gobierno en San Lázaro y el Senado

Por Martín de J. Takagui

Para cerrar el sexenio de la Tranza y Deformación Presidentes de las Juntas de Coordinación Política y de las Mesas Directivas del Senado de la República y de la Cámara de Diputados despiden anticipadamente a los trabajadores legislativos como asesores, secretarios técnicos de las Comisiones y demás apoyos legislativos con fecha 30 de abril, cuando la legislatura concluye el 31 de agosto.

Tradicionalmente, en el último año de ejercicio de las legislaturas o de las administraciones gubernamentales, los funcionarios y presidentes, así como sus allegados han acuñado una frase que se conocía desde las épocas de los gobiernos priistas en el “Año de Hidalgo, pendejo el que deje algo”.

Frase que en este caso la aplican al pie de la letra el presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado de la República, Ricardo Monreal Ávila de Morena; la presidenta del Senado, Ana Lilia Rivera Rivera, también de Morena, así como Ignacio Mier, coordinador parlamentario de Morena y presidente de la Jucopo en la Cámara de Diputados, así como la priista Marcela Guerra, presidenta de los Diputados.

Sucede que es decisión de ellos, eso de pedir adelantada la renuncia a los trabajadores legislativos, siempre avalada por Mauricio Farah, secretario general de Servicios Administrativos del Senado, que sabe del manejo presupuestario, ya que también desempeñó el mismo cargo en San Lázaro, en donde se impusieron medidas semejantes desde la LXIII Legislatura y ahora que acaba la LXV lo hace en el Senado.

De acuerdo con quienes se niegan ahora a entregar sus renuncias, argumentan que, tan solo en la Cámara de Diputados existe una plantilla de trabajadores en estas condiciones, de unos cuatro mil personas, todos ellos especialistas legislativos y personal muy calificado, con salarios de entre 20 y 40 mil pesos, que lejos de recibir un bono por el fin de la legislatura les están robando su salario de cuatro meses y les dan atole con el dedo, según que les van a dar dos meses de liquidación.

Según la ley, aún siendo trabajadores contratados como prestadores de servicios profesionales, por honorarios asimilados, tienen los mismos derechos de antigüedad que los trabajadores de base, que la plantilla laboral, pero los abusivos legisladores dicen que por ser de honorarios no tienen derecho a nada y hablan de esos dos meses de liquidación como si les hicieran un favor.

La verdad es que los recursos para esos trabajadores están etiquetados y corresponden a la partida presupuestal del capítulo 1000, que en 2024 ascienden a seis mil 86 millones, 437 mil 668 pesos.

Mientras tanto, para la partida presupuestal 1200, destinado a remuneraciones de personal transitorio, en este año se destinaron 820 millones, 508 mil 350 pesos, en tanto que para el concepto 1700, de estímulos a servidores públicos fueron etiquetados 214 millones, 750 mil 997 pesos y para el 1300, que se destina a remuneraciones adicionales y especiales, se etiquetaron en el Presupuesto 2024 mil 567 millones, 115 mil 414 pesos.

Todos esos recursos fueron etiquetados para pago del personal de apoyo legislativo, con fecha de vencimiento 31 de agosto, pero además, de acuerdo con la ley, debieran darles sus tres meses de liquidación y 20 días por año, debido a que una vez concluida la legislatura, pierden su antigüedad.

De esta manera, se estaría desviando una tercera parte de todos esos montos juntos, porque se trata de cuatro meses en que los trabajadores no van a cobrar y les van a dar parte proporcional de aguinaldo, no les pagarán sus vacaciones y demás deducciones salariales, que fueron etiquetados para el ejercicio 2024 en el Presupuesto de Egresos de la Federación.

Este es un problema que se ha agravado desde que los legisladores de Morena, son quienes administran los recursos del Poder Legislativo, pues cabe recordar que en el Senado de la República, desde el año 2019 se vieron las diferencias.

Cuando iniciaba el sexenio de López Obrador, Ricardo Monreal entonces Coordinador Parlamentario de Morena en el Senado de la República ordenó que para los trabajadores de su grupo parlamentario, el aguinaldo fuese el equivalente a 80 días de salario, mientras que para la oposición se mantuvo en 60 días.

Con el pretexto de que se trata de las prerrogativas de los grupos parlamentarios y que ellos pueden tomar las decisiones para usarlas en lo que quieran, porque siempre lo han manejado así, ahora a los que se llevan al baile, son a los trabajadores legislativos, que, en realidad son quienes hacen el trabajo de los diputados y de los senadores.