En un hecho histórico, las elecciones en México iniciaron con el voto de personas privadas de la libertad en reclusorios de la Ciudad de México (CDMX).

La jornada electoral comenzó dentro del Reclusorio Varonil Norte, donde 360 internos participaron en el sufragio. El personal del INE instaló módulos y entregó el material electoral a los participantes, siguiendo protocolos para garantizar el voto de manera secreta.

Este proceso continuará hasta el 20 de mayo en otros centros penitenciarios, como el Reclusorio Sur, Oriente, Santa Martha Acatitla y Tepepan.

El Instituto Nacional Electoral (INE) invitó a 6 mil internos con derecho al voto, de los cuales respondieron a la convocatoria mil 862 personas.

Un hecho sin precedentes en México es que los paquetes electorales con los votos de personas privadas de la libertad serán resguardados y no se abrirán hasta el 2 de junio.

María Luisa Flores, consejera presidenta del Consejo local del INE, destacó que este proceso representa un avance significativo en la inclusión electoral.

“Es la primera vez, considerando que ya es un ejercicio obligatorio en todo el país. Como autoridad electoral, reconocemos los derechos que tienen porque son personas que se encuentran en prisión preventiva, es decir, no tienen una sentencia, por tanto, tienen los derechos políticos electorales vigentes y que pueden emitir el voto”, señaló Flores.

Este hito electoral marca una importante expansión de la participación democrática al incluir a una población que anteriormente no tenía acceso al voto.

“Es una mañana histórica no solamente para la Ciudad de México sino para todo el país”, concluyó María Luisa Flores.