Un informe de Minsait identifica cinco factores críticos para abordar esta transformación y analiza cómo la IA agéntica puede reducir riesgos, tiempos e incertidumbre
La modernización de los sistemas que soportan las operaciones críticas de bancos y aseguradoras ha entrado en una nueva etapa. La presión por responder con mayor rapidez a los cambios regulatorios, incorporar capacidades de inteligencia artificial y acelerar la innovación está obligando a las instituciones financieras a transformar plataformas que durante décadas han concentrado gran parte de su conocimiento de negocio. Un nuevo informe de Minsait, compañía del Grupo Indra especializada en consultoría estratégica, tecnologías digitales avanzadas y servicios IT, concluye que la inteligencia artificial agéntica se está convirtiendo en un elemento clave para abordar ese desafío con menor riesgo y mayor capacidad de análisis.
El estudio «Rediseñar el futuro desde el Mainframe. Estado del Arte de la Tecnología en el Mainframe 2026» confirma que estos sistemas, que constituyen el «sistema nervioso» del banco, siguen siendo fundamentales para la industria financiera. Cerca del 80 % de los datos empresariales residen o se originan en mainframes, procesan alrededor de 30 millones de transacciones al día y continúan siendo utilizados por el 92 % de los principales bancos del mundo. Además, nueve de cada diez directores de tecnología señalan que las nuevas aplicaciones digitales siguen dependiendo de ellos.
Este contexto plantea un reto distinto al que enfrentaban las organizaciones hace algunos años. La prioridad ya no consiste únicamente en sustituir infraestructura tecnológica, sino en preservar la lógica de negocio acumulada durante décadas mientras evolucionan hacia arquitecturas más abiertas, preparadas para integrar nuevas aplicaciones, datos e inteligencia artificial sin comprometer la continuidad operativa.
El informe identifica cinco factores que condicionan el éxito de estos proyectos: comprender el funcionamiento real de los sistemas existentes, diseñar una arquitectura preparada para su evolución, transformar el código hacia tecnologías actuales, validar que la operación mantenga el mismo comportamiento funcional y gestionar la convivencia temporal entre plataformas tradicionales y modernas durante la transición.
En este proceso, la inteligencia artificial agéntica amplía las capacidades disponibles para analizar millones de líneas de código, reconstruir reglas de negocio que en muchos casos ya no están documentadas, generar documentación técnica, apoyar la conversión del software y automatizar parte de las pruebas necesarias para garantizar la equivalencia funcional entre ambos entornos.
«Durante años, la modernización se centró principalmente en la tecnología. Hoy, el verdadero desafío es preservar las reglas, los procesos y el conocimiento de negocio que estas plataformas han acumulado durante décadas. La IA agéntica permite analizar y documentar ese funcionamiento con mayor profundidad, reduciendo la incertidumbre antes de iniciar la transformación», señaló Jesús Flores, director de Servicios Financieros de Minsait en México.
El documento también advierte que la modernización requiere rediseñar la arquitectura tecnológica para operar en entornos abiertos, fortalecer los modelos de seguridad, gestionar datos distribuidos y mantener mecanismos que permitan operar simultáneamente sistemas tradicionales y modernos mientras concluye la migración. Esa convivencia se convierte en uno de los principales factores para reducir riesgos operativos en proyectos de gran escala.
«Las instituciones financieras no pueden detener su operación mientras transforman sus sistemas core. La capacidad de evolucionar de forma gradual, validar cada proceso y mantener intactas las reglas de negocio será uno de los principales diferenciadores del sector en los próximos años», agregó Flores.
Otro de los hallazgos del estudio es el creciente papel de la inteligencia artificial en las fases de validación. Estas capacidades permiten acelerar el diseño de pruebas, identificar dependencias funcionales desde etapas tempranas y ampliar la cobertura de validación, reduciendo tiempos y esfuerzo sin afectar la calidad del proceso de modernización.
Jesús Flores, agrega que, «la transformación de los sistemas core ya no debe medirse por la velocidad con la que se migra una plataforma, sino por la capacidad para mantener la continuidad del negocio mientras la organización gana flexibilidad para innovar. Ese equilibrio definirá la competitividad del sector financiero durante la próxima década».
El informe concluye que la modernización de los sistemas legacy se ha convertido en una decisión estratégica para bancos y aseguradoras. Su éxito dependerá de combinar conocimiento funcional, arquitecturas evolutivas, validación rigurosa e inteligencia artificial, de manera que las organizaciones ganen flexibilidad e innovación sin comprometer la confiabilidad de sus operaciones críticas.
Descargar el informe completo en: https://www.minsait.com/es/estudios/redisenando-el-futuro-de-la-banca-en-mexico-desde-el-mainframe
