Reducir la jornada no hará más productivas a las empresas si el miedo sigue en la oficina: PuntoenComún

A menos de cuatro meses del primer recorte legal de horas, la consultora advierte sobre el «cumplimiento pasivo»: empresas que ajustan horarios en papel, pero mantienen la misma presión, los mismos liderazgos y el mismo desgaste

El 1 de enero de 2027 la jornada máxima en México bajará de 48 a 46 horas semanales. Es el primer escalón de la reforma que llevará al país a 40 horas en 2030. Para PuntoenComún, consultora especializada en cultura organizacional y desempeño humano, el mayor riesgo para las empresas no es la multa. Es cumplir la ley sin cambiar la manera en que dirigen a sus equipos.

La consultora llama a este fenómeno «cumplimiento pasivo». Son organizaciones que recortan horarios, instalan el registro electrónico de jornada y redactan políticas de desconexión, pero conservan las mismas metas, las mismas juntas y a los mismos jefes que miden el compromiso por las horas frente a la pantalla. El resultado advierte, es el mismo trabajo comprimido en menos tiempo.

«Muchas organizaciones están tratando la reforma como un trámite de Recursos Humanos, como si el bienestar y la productividad se decretaran con un cambio al reglamento interno. La ley marca el piso. Si la gente no se siente segura para decir que la carga no cabe en 46 horas, lo que vamos a ver es más ritmo, más desgaste y la misma productividad», afirmó la Dra. Tania Plasencia, directora general y fundadora de PuntoenComún.

México es el país de la OCDE donde más se trabaja: 2,299 horas al año por persona, casi 600 más que el promedio del organismo (1,705). Sin embargo, cada una de esas horas genera alrededor de 30 dólares de valor, frente a 70 dólares en promedio en la OCDE. Solo Colombia está por debajo.

Pasar de 48 a 40 horas sin perder resultados exige que cada hora rinda 20 % más. PuntoenComún hizo el cálculo con datos de la OCDE: si la productividad laboral de México sigue creciendo al ritmo reciente (1.96 % entre 2023 y 2024), ese salto tardaría cerca de nueve años y medio en llegar. La reforma da cuatro.

Además, la nueva legislación amplió de nueve a doce las horas extra semanales que se pagan al doble, más un máximo de cuatro al triple, y a partir de 2027 obligará a registrar electrónicamente la jornada. «Si la empresa no rediseña procesos ni prioridades, la hora que sale del horario regresa como tiempo extra o como mensajes a las diez de la noche. Eso no es productividad, es costo», señaló Plasencia.

Según el Reporte de Salud Mental 2026 de AXA, 62 % de los mexicanos reportan estrés de moderado a severo, lo que coloca a México en el tercer lugar mundial en burnout. El informe State of the Global Workplace 2026 de Gallup encontró que solo el 29 % de los trabajadores en el país se sienten comprometidos con su empleo, tres puntos por debajo de su registro previo. Además, 41 % dijo haber sentido mucho estrés el día anterior a la encuesta.

A esto se suma la reforma de desconexión digital. La Cámara de Diputados la aprobó en marzo y sigue pendiente en el Senado. Reconocería el derecho a no responder mensajes laborales fuera del horario y prohibiría las represalias por hacerlo.

Para PuntoenComún, lo que decidirá si trabajar menos horas se traduce en más productividad es la seguridad psicológica: la certeza de poder opinar, pedir ayuda o reconocer un error sin consecuencias. Un estudio de Ipsos con 800 empleados en México muestra que, aun siendo el país mejor evaluado de Latinoamérica en este indicador (68 %), solo 65 % considera que puede expresar su opinión sin represalias. Apenas 62 % cree que quien se equivoca recibe un trato justo. A nivel global, McKinsey encontró que solo 26 % de los líderes logra crear ese clima en sus equipos.

«Una persona con miedo no te va a decir que el proyecto no está listo, que el plazo es irreal o que ya no puede más. Te va a decir que sí y se va a quedar conectada hasta tarde, aunque la ley diga que puede apagar el teléfono. Eso no lo corrige una norma, lo corrige el liderazgo», explicó Plasencia.

La consultora plantea dejar atrás la supervisión basada en la presencia (estar conectado, estar a la vista, contestar rápido) y pasar a esquemas de confianza, autoconocimiento y competencias que se puedan comprobar. Antes de enero de 2027, recomienda a las empresas:

  1. Auditar la carga real de trabajo por puesto, no solo los horarios, para detectar qué tareas, reuniones y reportes pueden desaparecer.

  2. Capacitar a los mandos medios en conversaciones de desempeño y manejo del error, porque son ellos quienes aterrizan la norma en el día a día.

  3. Medir la seguridad psicológica y el riesgo psicosocial, en línea con la NOM-035, y revisar esos indicadores con la misma seriedad que los financieros.

«No necesitamos jefes que cuiden el reloj, sino líderes capaces de sostener el desempeño de su gente a lo largo del tiempo. La empresa que lo entienda va a ganar productividad con esta reforma. La que no, va a pagar horas extra y rotación», concluyó Plasencia.

Acerca de PuntoenComún: Consultora mexicana especializada en el desarrollo de ecosistemas organizacionales de alto rendimiento. Con un enfoque que integra la estrategia de negocio y el bienestar humano, PuntoenComún acompaña a las empresas en la optimización de sus equipos a través de diagnósticos precisos, capacitación en habilidades de liderazgo y gestión del cambio. Bajo la dirección de Tania Plasencia, la firma se ha consolidado como un referente para las organizaciones que buscan transformar su cultura interna en una ventaja competitiva sostenible. Para más información, visitar www.puntoencomun.com